Johann Arenas, durante la exhibición de su caso de éxito en Cémex Colombia.

Durante la entrega de las becas Cémex para el semestre A de 2018, los asistentes conocieron el testimonio vivencial de Johann Arenas, egresado de Ingeniería Industrial de la Unibagué, quien inició como becario y ha gozado de ascenso paulatino, hasta ser, en este momento, negociador de la transportadora en Ibagué.

Ha significado todo. Empecé como becario, trascendí a hacer un reemplazo de dos meses y ahora estoy en un cargo importante, que te exige retos, pero que gracias a la formación que me da la Universidad y la de mis padres, hoy puedo cumplir con las necesidades de la empresa”, aseguró.

Con base en esa experiencia, soportada por su creencia en Dios y en la confianza en sus capacidades, sostuvo que "todos los días hay que luchar, hay que esforzarse y cumplir las metas que uno tiene. Todos los sueños se cumplen y sé que cada uno de los becarios está para grandes cosas; por eso, aprendan, para que mañana puedan dar todo su conocimiento a Cémex o a cualquier industria".

Así también piensa Laura Marcela Trujillo, quien mereció una beca del 100 por ciento para cursar el último semestre de Ingeniería Civil gracias a dos palabras clave: "Estudiar mucho. Uno siempre inicia pensando que la U va a ser muy sencilla, pero no”.

“Fue una experiencia muy agradable, por lo que estoy muy agradecida. Mi familia y yo nos sentimos muy orgullosos porque obtener una beca no ha sido fácil, pero sí lo es si la buscas desde el principio”, añadió.

Aprender para aprender

Carlos Schmidt-Mumm, vicepresidente de Recursos Humanos de Cémex Colombia S.A., dejó claro que el éxito de estas becas radica en que sus beneficiarios ingresen a esta compañía con la intención de aprender, más que de aplicar los conocimientos adquiridos en la academia.

“La Universidad da unas bases muy importantes para la vida profesional, pero lo más importante es que los estudiantes lleguen a la compañía entendiendo que trabajar es otro ciclo de aprendizaje. ‘Aprendieron en la Universidad y ahora van a aplicarlo en las compañías’ es el paradigma anterior, pero el que tengo es aprender y continuar aprendiendo en la compañía”, insistió.

De ahí, que en su concepto sea muy satisfactorio ver los avances de este convenio, reflejados en las 45 becas entregadas a lo largo del programa, debido a que implica la continuidad de las acciones que propenden por la responsabilidad social entre ambas instituciones.

“Son personas graduadas que siguen avanzando, medio centenar de muchachos que han podido estudiar con unas mejores condiciones en la Universidad, además muchos han hecho la práctica e incluso trabajan con nosotros, porque este convenio va más allá, con visitas, charlas de ejecutivos y participación en el grupo de Responsabilidad Social Integral”, agregó.